Horizon Zero Dawn: exitazo en la cocina

Antes de comenzar con el artículo quiero que vaya por delante que Horizon me ha parecido un juego increíble y que lo he disfrutado muchísimo, para nada es un mal juego y lo que vengo a criticar aquí son ciertos aspectos de su naturaleza. No busco hatear ni nada por el estilo.

Horizon es un juego superlativo, de lo mejorcito del año pasado, una bestia parda en gráficos, amado por unanimidad y bla bla bla… Hay incontables artículos en la red hablando de las bondades del título y toneladas de piropos ya por todos sabidos. Es un juego que ha gustado a prácticamente a todo el mundo (me incluyo, como he dejado claro en el primer párrafo) y mientras jugaba y lo disfrutaba había una parte de mi cabecita que se sentía incómoda, rechazando en cierto modo ese caramelo visual y delicia jugable. ¿Qué fallaba en eso que mis sentidos percibían como perfecto? Tras darle unas cuantas vueltas al asunto, caer en la naturaleza inocua de juego.

Exitazo en la cocina, nos encontramos ante la receta perfecta: coge multitud de ingredientes de calidad que se mezclan con asombrosa maestría para crear el plato maestro que gusta a absolutamente a todo el mundo. Pero este plato no es revolucionario, no aporta nada nuevo ni inventa una nueva forma de procesar los ingredientes; se trata más bien de la “Ensalada Definitiva”, una en la que puedes ver todos sus ingredientes claramente separados entre si y de los cuales tu cabeza reconoce el sabor de cada uno de ellos por separado. Es la naturaleza del blockbuster contundente, medido al milímetro, diseñado para agradar a todos y no molestar a nadie, para ser consumido en masa, la más refinada pieza de mercado, el producto entre los productos.

Todos los Nora tienen rastas, ya no me siento tan raro

Toda industria aspira a conseguir ese Santo Grial que les llene los bolsillos de pasta (cosa lógica, no olvidemos que el fin último de cualquier industria es hacer dinero) y usa ciertas fórmulas bastante específicas que se pueden extrapolar de un medio a otro. Por eso puedo afirmar que Horizon es el equivalente al Universo Cinematográfico Marvel. Las pelis de Marvel han depurado una fórmula con la que sacan películas como churros, cada vez más impresionantes y espectaculares pero a la vez más homogéneas e impersonales. Basta echar un vistazo a Thor: Ragnarok para ver cómo han metido el humor que tan bien funcionó en Iron-Man o Guardianes de la Galaxia pero del que no había ni rastro en las dos anteriores. ¿Le ha sentado bien el cambio? Si, pero igualmente se siente que ya no es Thor, ahora es otra cosa, una con un alma distinta.

Volviendo a nuestro juego, no podemos decir que haya cambiado su alma porque es la primera piedra de una franquicia que crecerá (algo que me parece mal y que ahora contaré el por qué). Horizon no ha vendido su alma pero sí que nace con un alma prestada, hecha con cachitos de otras almas bien conocidas. Si no apareciese el logo de Guerrilla al cargar el juego lo más probable es que apareciese el de Ubisoft. Horizon bebe de y debe mucho a los “ubijuegos”, esos títulos de mundo abierto especialidad de la compañía francesa y que tantos elementos comparten entre si. Horizon tiene pinceladas de Assassin’s Creed y bidones de pintura de FarCry: los calderos recuerdan a esas pequeñas secciones pasilleras de los Assassins de Ezio, los campamentos de FarCry y las inevitables atalayas “made in Ubi”, en este caso móviles y con la forma de monstruosas jirafas robóticas. Añade cositas de ese titán que es The Witcher 3, que no falte una vista de águila/modo detective, unas secciones de escalada automatizada pero espectacular (¡hola Nathan Drake!) y así con muchos otros elementos. Sí que es cierto que en el género está todo inventado y que es difícil innovar, pero es que no se ve el menor atisbo de intentarlo ni un poquito. Como mucho podría aceptar las misiones de rastreo, las que a la larga se hacen demasiado repetitivas. Y no, lo de las formas de matar a las bestias según sus partes débiles ni es nueva ni funciona lo bastante bien como para llevar el peso del juego como lo hace

 

¿Que clase de atalaya es esta, Ubi?

Y aún así todas funcionan perfectamente, ninguna chirría ni está fuera de lugar; el núcleo jugable es sólido como pocos y se disfruta muchisimo, nunca se hace tedioso y a pesar de que la campaña principal puede ser superada en unas 20-25 horas, no creo que ninguna partida acabe antes de las 50, pues es ese gameplay el que te hace querer seguir recorriendo el precioso mundo de Horizon controlando a Aloy. Porque la historia, en mi opinión, no empuja tanto como el gameplay, porque esa es otra.

Buena historia, mala narrativa. Sin lugar a dudas lo que más nos atrapa en un principio es conocer los orígenes del mundo de Horizon, cómo nuestra sociedad ha terminado convirtiéndose en las ruinas y tribus del juego. Luego está el viaje de Aloy, la historia del “Elegido” que tantas veces hemos vivido, la cual creo que flojea. Se ha creado un personaje sublime pero se le ha dado un entorno que no está a la altura. Conforme vas conociendo el mundo de Horizon la fascinación inicial se torna en cierto escepticismo al ver que quiere desarrollar conceptos más grandes de lo que su mapa puede admitir. El mapa no es pequeño (y su factura técnica es impresionante) pero sí que se siente pequeño para las ideas del juego. Me cuesta creer los conceptos de etnias y naciones que me quieren transmitir (así como todos los elementos de Gaia que no comentaré por spoilers) y que tantas cosas puedan compartir un espacio tan pequeño. Esta miniaturización de todo me recuerda a los sandbox de hace 2 generaciones, en los que el mapa tenía el tamaño justo para meter todos los elementos útiles y nada más, dando una sensación de recargado. Por eso creo que el escenario se le queda pequeño a lo que nos quieren mostrar. Por otro lado el ritmo es muy bueno, no se siente el relleno y las misiones son en gran medida muy variadas, siendo un punto muy a su favor, pero volcando un poquito la balanza a lo que he dicho, que empuje más el gameplay que la narrativa. Por cierto… ¿No está de moda la narrativa ausente a base de coleccionables? Pues añadámoslo a la receta!!!

He prometido hablar de por qué me parece mal que Horizon sea una franquicia y me toca comentarlo, pues está relacionado con el párrafo anterior. Como he dicho, la de Aloy es la historia del Elegido, más grande que la vida misma, predestinado desde su nacimiento. Horizon sería perfecto como un título único, con un cierre a todo, cierre que el propio juego da y que proporciona un empaque ideal. Introducir la necesidad de una secuela con la fórmula de escena port-créditos es una jugada muy sucia. Ahora estoy jugando The Frozen Wilds, la expansión, y al jugarla tras completar la historia principal es una experiencia insípida y descafeinada, pues Aloy pasa a ser una simple recadera, la cosa ya no va con ella. Así que los deseos de la industria no le hacen ningún favor a este producto, pero el bolsillo es más importante que el sentimiento creativo de la obra.

Así que amigos, jugad este título, disfrutadlo, deleitaros con todo lo que ofrece. Es un juego imprescindible, sublime y si a pesar de todo notáis que el juego no os provoca ciertas sensaciones, sabed que no es culpa vuestra, que la superficialidad no siempre nos toca el corazoncito y que al fin y al cabo, ya habéis jugado a esto antes

Odio el apio

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